Alioli casero

Como hacer salsa alioli

Alioli con leche

Alioli con leche

El alioli casero es el condimento por excelencia de la Provenza, y también se utiliza mucho en nuestro país, sobre todo por la zona de Cataluña y Valencia. Es simplemente una mayonesa de ajo picante que, en su país de origen, Francia, tiene incluso más ajo que esta versión, que sigue teniendo bastante ajo.

Un alioli tradicional se emulsiona gracias a la yema de huevo, pero esta versión lo hace con leche. Sustituir la leche por la yema de huevo hace que quede una textura extremadamente ligera.

Aunque la consistencia no sea exactamente la misma, es sabor si lo es, y por eso resulta una excelente opción para las personas que no pueden tomar huevo, como los alérgicos al huevo.

Es muy fácil de hacer y resulta perfecto con unas verduras al vapor, como espárragos o alcachofas, o crudites como zanahorias o brócoli.

Estos ingredientes dan para 1 taza de alioli.

Ingredientes

  • 80 ml de leche fría
  • 3/4 de cucharadita de jugo de limón recién exprimido
  • 1 diente de ajo, pelado y picado
  • 1/8 de cucharadita de pimienta blanca recién molida
  • 180 ml de aceite vegetal (puede ser de girasol o una mezcla de girasol y oliva)
  • Sal, según necesidad

Elaboración paso a paso

En un recipiente, mezcla la leche fría con el jugo de limón, el diente de ajo pelado y picado y la pimienta blanca. Bate todos los ingredientes con la batidora eléctrica a velocidad alta durante 30 segundos, hasta que se hayan triturado y estén espumosos.

A la misma velocidad, ve vertiendo poco a poco el aceite, empezando por unas gotas, y terminando con un hilo fino. Mientras tanto, ve moviendo la batidora con movimientos de arriba hacia abajo, hasta que se empiece a formar una salsa parecida a una mayonesa suave.

Dependiendo de cómo te guste la consistencia de la salsa, añade más o menos aceite. Cuanto más aceite, más líquida y suntuosa será, y viceversa.

Por último, añade sal a tu gusto. Ya la puedes servir con tus platos favoritos.

Nota de la receta

Este alioli con leche puede durar hasta una semana en la nevera, ya que no tiene huevo. Asegúrate de conservarla bien tapada en un frasco hermético para que no coja sabores ni olores extraños.

Después del primer día, el sabor del ajo se potenciará y brillará mucho más, por eso, aunque no te sepa mucho a ajo cuando lo hagas, al día siguiente si lo hará.